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Lubba Blog

Squirt. 5 pasos para lograrlo.

19/8/2022
Marian Angeles

El squirt o squirting es un término que ha ganado gran popularidad en los últimos años, usado para nombrar uno de los resultados de la estimulación sexual del cuerpo femenino.

Sin embargo, aún representa un gran misterio y, hasta cierto punto, terror para las principiantes, porque si, se confunde con las ganas de orinar y es ahí cuando surge el pánico.

“Squirt”, palabra en inglés que significa “chorro”, es un líquido que expulsan las mujeres por la uretra en cantidad abundante durante la estimulación sexual, el cual puede ocurrir o no a la par del orgasmo.

Squirt no es igual a eyaculación femenina.

La diferencia entre estos dos sucesos es la procedencia, la cantidad y la composición del líquido.

La eyaculación femenina es igual líquida, pero de consistencia más densa y de color blanquecino, parecido al semen masculino, que sale por la vagina. Está más asociada al orgasmo y, generalmente, la cantidad de líquido expulsado es pequeña y se puede confundir con el flujo de lubricación.

Por otro lado, está el squirt, que es un chorro de líquido que sale por la uretra en cantidad abundante. Conformado, mayormente, por orina diluida proveniente de la vejiga, este líquido no huele ni mancha. Cuando está a punto de suceder, se tiene la sensación de querer orinar.

Si bien hay diversas opiniones respecto a este suceso, como que se disfrutan más placenteramente los orgasmos cuando se acompañan de un squirt o que resulta placentero pero no tanto como los orgasmos sin él, también que no hay diferencia cuando de sensaciones se trata, todas coinciden en que es una experiencia interesante. Lo importante aquí es que, si aún no lo has experimentado, te atrevas a intentarlo. Por eso te traemos los…

Squirt Lubba

5 pasos para lograr un squirt.

Antes de continuar, es importante que, al intentarlo, trates de relajarte y dejarte llevar por las sensaciones, no te desanimes u obsesiones si no lo logras a la primera, recuerda que ningún cuerpo es igual y cada uno de nosotros requerimos de un proceso diferente.

Ahora sí, comencemos con la guía (puedes practicarlo en solitario o en pareja):

1. Estimula el clítoris con los dedos.

Puedes colocar un poco de lubricante en los dedos y comenzar a estimular por fuera. La estimulación hará que la zona del punto G sea más palpable.

2. Introduce un par de dedos, con la palma de la mano hacia arriba.

3. Localiza el punto G (zona rugosa detrás del hueso púbico).

Mueve tus dedos hacia delante y atrás, justo como si llamaras a alguien para que se aproxime.

4. Masajea la zona.

Masajea la zona con movimientos circulares, variando la presión, más o menos rápido.

¡Ojo ahí!, si comienzas a tener una sensación como de ganas de orinar, es porque lo estás haciendo bien.

5. Combina con los ejercicios de Kegel.

Aprieta y suelta consecutivamente.

Los ejercicios de Kegel son la contracción de los músculos vaginales.

Sigue intentando hasta conseguirlo.

Consejo: Si no quieres mojar tu colcha, puedes colocarte una toalla debajo.

Al llegar el Squirt

Podrás notar poco a poco que el cosquilleo o excitación es mayor y es ahí cuando sentirás las ganas de orinar, ¡no pares ni te contengas!. Déjate llevar y disfruta de las sensaciones.

Recuerda que lo más importante de todo es comprender que en el sexo no hay nada obligatorio, ni nada por lo que te tengas que avergonzar u obsesionar. Así que, si te apetece experimentar nuevas sensaciones placenteras, atrévete y deja atrás los tabúes y miedos.

 

También podría interesarte saber un poco más sobre el ¿Por qué a algunas mujeres les cuesta trabajo lubricar?

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