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Bienestar sexual en la vejez: rompiendo el tabú

19/05/2023
Marian Angeles
Bienestar sexual en la vejez: rompiendo el tabú

A medida que la sociedad continúa envejeciendo, se vuelve cada vez más importante comprender cómo los adultos mayores pueden permanecer activos, saludables y satisfechos en la vejez. Desafortunadamente, cuando se trata de sexo, sigue existiendo un fuerte estigma en torno a las personas mayores que participan en actividades sexuales.


Esta creencia de que el sexo ya no es relevante después de los 65 ha sido alimentada por la idea de que el envejecimiento conduce a una disminución de la libido y el rendimiento, o peor aún, que los adultos mayores no deberían participar en ninguna actividad sexual. Sin embargo, esto no podría estar más lejos de la verdad: las investigaciones indican que las relaciones sexuales pueden seguir siendo placenteras y placenteras para los adultos mayores.


En este blog, exploraremos los mitos y tabúes en torno al sexo y el envejecimiento, mientras alentamos a los adultos mayores a sentirse empoderados en su sexualidad.

 

EL ESTIGMA DE LA SEXUALIDAD EN LA TERCERA EDAD 

 

Desmitificación de mitos

A menudo se supone que la actividad sexual entre adultos mayores es inexistente o, lo que es peor, inapropiada. Sin embargo, varios estudios han demostrado que la mayoría de los adultos mayores de 65 años siguen siendo sexualmente activos y, en algunos casos, incluso reportan un aumento del placer sexual.

Además, esta noción de disminución de la libido con la edad no es cierta para todos los adultos mayores; de hecho, la investigación sugiere que muchos experimentan un aumento en el deseo sexual a medida que envejecen. Por lo tanto, es importante comprender que el sexo puede seguir siendo una parte muy satisfactoria y vital de la vida incluso después de los 65 años.

 

Beneficios para los adultos mayores

Participar en actividades íntimas no solo es beneficioso para nuestro bienestar físico y mental, sino que también puede ser una parte importante para mantener relaciones sólidas con los demás. Como tal, es importante que los adultos mayores se sientan cómodos hablando sobre sus propias necesidades y deseos sexuales, y que reciban apoyo para satisfacer esas necesidades.

Además, dado que la comunidad LGBT+ enfrenta estigmas y tabúes adicionales en lo que respecta a la sexualidad después de los 65 años, es especialmente importante que sus voces sean escuchadas y respetadas en lo que respecta a la salud sexual.

 

Apoyo a los adultos mayores

La clave para superar el estigma y el tabú en torno al sexo y el envejecimiento radica en la educación. Debemos asegurarnos de que los adultos mayores reciban las herramientas y los recursos que necesitan para tomar decisiones informadas sobre su salud sexual, al mismo tiempo que les brindamos un entorno de apoyo para hacerlo.
Esto significa crear espacios seguros para el debate abierto, así como brindar acceso a una educación sexual integral y apropiada para la edad.

 

Origen del tabú

El tabú en torno al bienestar sexual en la vejez tiene sus raíces en las actitudes culturales y sociales hacia el envejecimiento y la sexualidad. Históricamente, la sociedad ha asociado la vejez con la pérdida de la capacidad sexual, lo que ha llevado a la creación de estereotipos negativos y limitantes. Además, el tema del bienestar sexual en la vejez ha sido ignorado o minimizado en la investigación científica y en la educación sexual.

 

Datos curiosos sobre la sexualidad en la vejez

Aunque el tema de la sexualidad en la tercera edad ha sido descuidado, existen datos curiosos que desafían los estereotipos negativos. Por ejemplo, un estudio publicado en el Archives of Sexual Behavior encontró que el 54% de los hombres y el 31% de las mujeres de entre 75 y 85 años informaron tener actividad sexual en los últimos 12 meses. Esto demuestra que la sexualidad en la vejez no es algo excepcional, sino una experiencia común y válida.
 

 

Retomando la actividad sexual en la vejez

Para retomar la actividad sexual en la vejez, es fundamental mantener una buena comunicación con la pareja. Es importante expresar deseos, necesidades y preocupaciones para garantizar una experiencia mutuamente satisfactoria. Además, es útil explorar nuevas formas de intimidad y placer, centrándose en el disfrute mutuo y la conexión emocional.

Además, consultar con un médico o especialista en salud sexual puede ser beneficioso para abordar cualquier problema médico o sexual que pueda surgir. Existen tratamientos y enfoques terapéuticos disponibles que pueden ayudar a superar los desafíos específicos relacionados con el bienestar sexual en la vejez.
La idea de que la actividad sexual ya no es relevante después de los 65 años es falsa. En realidad, participar en intimidad física puede ser una parte importante para mantener relaciones, el bienestar mental y incluso la salud física de las personas mayores.

Al aumentar la conciencia sobre las realidades de la sexualidad en cualquier edad, y al proporcionar acceso a una educación sexual completa, podemos trabajar para reducir el estigma que rodea el sexo y la vejez.

Al desafiar los mitos, comprender los cambios fisiológicos y buscar el apoyo adecuado, podemos romper el tabú y disfrutar de una vida sexual plena en todas las etapas de nuestra vida. La sexualidad no tiene edad de caducidad y es esencial para el bienestar general y la calidad de vida en la vejez.
¡Pasa la voz!
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